Elias de Cortona: ¿el traidor?
Elias de Cortona: ¿el traidor?
Hablemos de Fray Elías de Cortona, la figura que despierta la admiración por su talento y el dolor por su final. Él no fue simplemente un fraile más; fue la mano derecha de Francisco, el hombre con la capacidad de gestionar un movimiento global que, de otra forma, se habría desbordado.
El apodo de "traidor" no se lo ganó por un simple error, sino por una serie de decisiones que los frailes más cercanos a Francisco vieron como una traición al espíritu fundacional y, finalmente, una traición a la Iglesia.
1. La Traición a la Pobreza (La Basílica) 🏰
Este es el punto de quiebre. Francisco quería que la Orden viviera en chozas de barro, confiando solo en la Providencia. Elías, en cambio, cuando Francisco murió, se convirtió en el gran promotor de la Basílica de San Francisco en Asís.
Para Elías, esta Basílica era necesaria para honrar al Santo y custodiar sus restos con dignidad. Pero para los frailes "Espirituales" (los que querían la pobreza absoluta), construir ese templo grandioso era un escándalo, una violación directa de la Regla que prohibía poseer propiedades. Vieron en esta construcción el primer y más grande sacrificio de la Dama Pobreza.
2. La Traición a la Fraternidad (El Gobierno Autoritario) 👑
Como Ministro General (el líder de la Orden) entre 1232 y 1239, Elías fue un administrador brillante, pero un gobernante tiránico. Centralizó el poder, introdujo rituales más clericales y usó métodos duros para silenciar a la oposición, especialmente a los viejos compañeros que le recordaban constantemente la pobreza de Francisco.
Esta rigidez y su gusto por la pompa administrativa hicieron que muchos lo acusaran de haber "secuestrado" la Orden, alejándola de la humildad y la sencillez fraterna que Francisco tanto amaba.
3. La Traición a la Iglesia (La Excomunión) ⚔️
El golpe final ocurrió cuando fue depuesto del cargo. En lugar de someterse a la autoridad del Papa (que había aprobado su deposición), Elías se rebeló y se alió con el gran enemigo político del Papado: el Emperador Federico II.
Federico II estaba excomulgado. Al unirse a él, Elías fue excomulgado también. Para la cristiandad medieval y para sus hermanos, unirse al enemigo de la Iglesia fue la prueba definitiva e ineludible de que había roto la fe y la obediencia. De ser el brazo derecho de Francisco, pasó a ser visto como el "segundo Judas" por algunos cronistas.
Es importante recordar que, a pesar de todo, Elías murió reconciliado con la Iglesia en 1253, habiendo pedido y recibido el perdón. Pero su legado es la dolorosa prueba de cómo el conflicto entre el ideal de santidad y las exigencias de la institución pueden dividir incluso a los más cercanos a un Fundador.