Es un motivo de inmensa alegría y orgullo para la Orden Franciscana Seglar (OFS) contar con una herencia tan vasta en el corazón de la Iglesia. El espíritu de San Francisco de Asís no solo transformó a frailes y monjas, sino que inspiró a muchos de los sucesores de Pedro a vivir el Evangelio en el mundo a través de la Tercera Orden de la Penitencia.
El hecho de que más de una veintena de Papas hayan sido terciarios franciscanos a lo largo de los siglos subraya la profunda eclesialidad de nuestra vocación. Demuestra que la sencillez, la pobreza y la paz de Asís son esenciales incluso para el más alto servicio en la Iglesia.
Si bien la lista histórica es extensa, destacan figuras cuyo servicio se vio marcado por su compromiso franciscano:
Beato Pío IX (Giovanni Maria Mastai Ferretti): Ferviente terciario franciscano, su vida y magisterio estuvieron influenciados por su devoción a Francisco y a la Virgen Inmaculada.
León XIII (Gioacchino Pecci): Uno de los Papas más importantes de la era moderna. Se inscribió en la OFS en 1878 y promovió activamente nuestra Orden. Su visión de la justicia social, plasmada en la encíclica Rerum Novarum, está profundamente arraigada en la ética franciscana.
San Juan XXIII (Angelo Roncalli): El "Papa Bueno" fue otro terciario que llevó el espíritu de sencillez, humildad y cercanía al Concilio Vaticano II.
Desde los primeros Papas en la Edad Media, protectores de la Tercera Orden, hasta los pastores del siglo XX, el legado de la OFS en el Vaticano es un recordatorio poderoso de que nuestra misión laical no es periférica, sino vital para toda la Iglesia.
Que estos grandes testigos nos inspiren a vivir nuestra Profesión con la misma fe y valentía.
¡Paz y Bien!