San Diego de Alcalá (Diego de San Nicolás, c. 1400–1463) fue un fraile franciscano español, venerado por su profunda humildad, su vida de penitencia, su ardiente caridad y los numerosos milagros atribuidos a su intercesión.
Hermano Lego Franciscano: San Diego fue un Hermano Lego de la Orden de Frailes Menores de la Observancia (OFM), es decir, un miembro de la orden religiosa que no era sacerdote. Se dedicó a los oficios más humildes de la comunidad, como portero, hortelano (jardinero) y cocinero.
Patrono: Es considerado el patrono de los Hermanos Legos Franciscanos, al haber sido el primero de ellos en ser canonizado por la Iglesia Católica después del Concilio de Trento.
Vida y Misiones:
Nació en San Nicolás del Puerto, Sevilla, hacia 1400. Antes de ingresar a la orden, vivió como ermitaño.
Fue enviado como misionero a las Islas Canarias (circa 1441), donde trabajó en el convento de Arrecife (Lanzarote) e incluso llegó a ser nombrado guardián del convento a pesar de ser lego, debido a su santidad.
En 1450, viajó a Roma para el Jubileo y para asistir a la canonización de San Bernardino de Siena. Allí, se dedicó heroicamente a cuidar a los frailes enfermos durante una epidemia, con numerosas curaciones milagrosas.
Regresó a España y pasó los últimos años de su vida en el Convento de Santa María de Jesús, en Alcalá de Henares, trabajando como portero y jardinero.
Milagro de las Rosas/Flores: La escena más representada en su iconografía es el Milagro del Pan convertido en flores. Siendo portero, Fray Diego acostumbraba a dar a los pobres el pan del convento que tenía a su cargo. Un día, al ser sorprendido por su superior, el pan que llevaba oculto en su hábito se transformó milagrosamente en rosas o flores, evitando así un castigo por su caridad que iba más allá de la norma.
Canonización: Murió el 12 de noviembre de 1463 en Alcalá de Henares. Su canonización, en 1588 por el Papa Sixto V (que también era franciscano), fue promovida especialmente por el rey Felipe II de España, en agradecimiento por la intercesión del fraile en la milagrosa curación de su hijo, el Príncipe Don Carlos.
Culto y Legado: Sus restos incorruptos se veneran en la Catedral de Alcalá de Henares. Su culto se extendió por todo el mundo, siendo la ciudad de San Diego, California (EE. UU.), uno de los lugares más conocidos que llevan su nombre en su honor.
La fiesta de San Diego de Alcalá, Religioso, se celebra el 13 de noviembre.