A menudo pensamos en los fundadores franciscanos en el contexto del siglo XIII, pero el carisma de San Francisco de Asís y su profundo amor por la soledad se han manifestado con fuerza en tiempos más recientes. En México, este espíritu de retiro encontró a su más reciente campeón en Fray Pacífico Ruvalcaba Lozano, OFM, una figura fundamental en el resurgimiento de los eremitorios.
Fray Pacífico, quien vivió entre 1933 y 2020, no solo abrazó el ideal de la vida eremítica, sino que la hizo germinar en dos santuarios de soledad en el occidente de México.
Fray Pacífico, originario de Jalisco, dedicó gran parte de su vida a materializar un espacio de oración pura y desapego. Su primer gran proyecto fue el Eremitorio Porta Coeli (Puerta del Cielo) en el estado de Nayarit.
Este eremitorio, fundado tras años de esfuerzo, se convirtió en un refugio para aquellos que buscaban una vida de estricta observancia de la Regla de Eremitorios de San Francisco, enfocada en:
Soledad: Alejar el alma de las distracciones del mundo.
Oración: Mantener el espíritu de constante devoción.
Trabajo Humilde: Vivir del fruto de sus manos, en un ambiente de sencillez.
Porta Coeli fue un modelo de vida franciscana contemplativa, donde Fray Pacífico pasó casi dos décadas formando a nuevos frailes en la escuela del silencio.
El legado de Fray Pacífico continuó con la fundación del Eremitorio Sacro Monte de Guadalupe en Zacatecas.
A partir de 1996, Fray Pacífico se involucró en la construcción y embellecimiento de este nuevo eremitorio, alternando su tiempo entre Porta Coeli y Zacatecas. El Sacro Monte se distingue por:
Ubicación: Un entorno natural, que facilita el recogimiento y la contemplación de la Creación, al estilo franciscano.
Diseño: Fray Pacífico se encargó personalmente del decoro del eremitorio, incluyendo la construcción de una capilla al Santísimo y, como se narra, una cocina excavada en una cueva, recordando las sencillas ermitas de los primeros tiempos de la Orden.
Su figura se convirtió en sinónimo de dedicación y austeridad. Era el fraile que vivía de la más estricta observancia, siempre obediente a la Regla, y dedicado a cuidar hasta el último detalle de sus retiros, viéndolos como una extensión de la oración.
Aunque Fray Pacífico fue un fraile de clausura, su legado se extiende más allá de los muros de sus eremitorios:
Modelo de Perseverancia: Sus fundaciones demuestran que el ideal de la vida contemplativa sigue siendo vital y necesario para la Iglesia moderna.
Influencia Espiritual: Los eremitorios fundados por él sirven a menudo como lugares de retiro y discernimiento para laicos y otros religiosos, compartiendo el regalo del silencio con un mundo ruidoso.
Fray Pacífico Ruvalcaba, el humilde fraile que dedicó su vida a construir "Puertas al Cielo" en la tierra, nos dejó un poderoso recordatorio: no importa cuán ruidoso se vuelva el mundo exterior, la paz de Dios siempre espera ser encontrada en el silencio del corazón y en el trabajo de manos sencillas.
#FrayPacíficoRuvalcaba #Eremitorios #FranciscanosMéxico #PortaCoeli #SacroMonte #VidaContemplativa