Santa Isabel de Hungría (1207-1231) es una de las santas más queridas de la cristiandad y una figura central para toda la Familia Franciscana, ya que es la Patrona de la Orden Franciscana Seglar (OFS), honrada como la primera terciaria franciscana canonizada. Su vida, aunque trágicamente breve (murió a los 24 años), fue un testimonio deslumbrante de caridad y desprendimiento evangélico.
Princesa y Duquesa: Nació como princesa de Hungría en 1207 e hija del rey Andrés II. Fue llevada a la corte de Turingia (Alemania) desde niña y se casó a los 14 años con Luis IV, landgrave de Turingia. A pesar de ser un matrimonio concertado, fue profundamente feliz y lleno de amor.
Contemporánea de San Francisco: Isabel fue contemporánea de San Francisco de Asís y conoció y adoptó sus ideales de vida evangélica y penitencia. Los Hermanos Menores (franciscanos) fueron sus directores espirituales y la inspiraron a vivir su fe de una manera radicalmente práctica.
Tercera Orden Franciscana: Incluso en su vida de corte, Isabel se dedicó a la caridad, pero fue tras enviudar a los 20 años que abrazó plenamente la Tercera Orden Franciscana (hoy OFS). Renunció a la pompa real, vistió un hábito sencillo y se dedicó por completo a los pobres y enfermos.
Obras de Caridad: Usó su dote para construir hospitales (notablemente el de San Francisco en Marburgo), donde ella misma atendía a los más necesitados, curando heridas y sirviendo con una humildad que escandalizaba a la nobleza de la época.
El episodio más famoso de su vida, aunque posiblemente sea una leyenda que ilustra su profunda caridad, es el Milagro de las Rosas:
Se cuenta que, a pesar de las prohibiciones de algunos miembros de la corte que la acusaban de malgastar el tesoro, Isabel salía a escondidas del castillo para llevar pan y comida a los pobres. Un día, su esposo, Luis IV, la interceptó en el camino y le preguntó qué llevaba en su delantal. Isabel, temiendo ser descubierta y regañada, respondió que llevaba rosas. Al abrir su delantal, la comida que llevaba se había transformado en un hermoso ramo de rosas frescas, a pesar de ser invierno.
Este milagro simboliza que Dios aprueba y bendice la caridad de quienes se desprenden de sí mismos para servir a los pobres, y que la misericordia florece incluso en los tiempos más áridos.
Santa Isabel murió en 1231, con solo 24 años de edad. Fue canonizada solo cuatro años después por el Papa Gregorio IX en 1235.
Modelo de Santidad Seglar: Isabel demostró que la santidad se puede alcanzar viviendo el Evangelio en medio del mundo, cumpliendo los deberes familiares y sociales, pero con un corazón totalmente entregado al servicio de Cristo en los pobres.
Patrona: Es venerada como la Patrona de la Orden Franciscana Seglar (OFS), así como de hospitales, enfermeras y organizaciones de caridad.
Su fiesta se celebra el 17 de noviembre, y su vida sigue siendo un luminoso ejemplo de la "perfecta alegría" que San Francisco predicaba, una alegría que se encuentra en la abnegación y en hacer felices a los demás.
Puedes consultar las laudes y vísperas correspondientes para su fiesta aquí.