San Bernardino de Siena (1380–1444) fue un sacerdote franciscano, teólogo y el predicador más influyente de la Italia del siglo XV. Es conocido por su incansable labor de evangelización, su reforma dentro de la Orden Franciscana y su profunda devoción al Santísimo Nombre de Jesús.
Primeros Años y Caridad: Nació en Massa Marittima, Italia, en el seno de una noble familia. Quedó huérfano y fue criado por sus tías en Siena. Estudió Derecho Canónico, pero su vida tomó un giro radical durante la peste de 1400. Al igual que Santa Catalina de Siena, dedicó meses a atender personalmente a los apestados en el hospital de Santa María de la Escalera, arriesgando su vida y contrayendo la enfermedad.
Ingreso a la Primera Orden: A los 22 años, ingresó en la Orden de Frailes Menores (Primera Orden Franciscana - OFM) y fue ordenado sacerdote en 1404.
Reformador de la Observancia: Bernardino se convirtió en un líder dentro del movimiento de la "Observancia" franciscana, una reforma que buscaba retornar a la estricta observancia de la Regla original de San Francisco de Asís, promoviendo la pobreza y la austeridad. Bajo su dirección, el número de conventos de la Observancia pasó de unos 20 a cerca de 200, revitalizando la vida religiosa.
Misión Apostólica: Bernardino es famoso por sus sermones. Recorrió a pie casi toda Italia durante 30 años, predicando el Evangelio en plazas públicas y convocando a multitudes. Su oratoria era popular, apasionada y efectiva, y se le atribuyen numerosas conversiones y la resolución de conflictos cívicos.
El Nombre de Jesús (IHS): Su legado más distintivo es la promoción de la devoción al Santísimo Nombre de Jesús. Solía mostrar una tablilla de madera con el monograma IHS (las tres primeras letras griegas del nombre Jesús: Iesous), a menudo inscrito en un sol radiante, como un símbolo de la fe que unía a las ciudades. Esta práctica, que inicialmente causó controversia, fue aprobada por el Papa.
Rechazo al Episcopado: Rechazó en tres ocasiones ser nombrado obispo (de Siena, Ferrara y Urbino), prefiriendo continuar su misión como predicador itinerante.
Muerte y Canonización Rápida: Murió en L'Aquila el 20 de mayo de 1444. Su fama de santidad y los numerosos milagros post mortem fueron tales que fue canonizado por el Papa Nicolás V apenas seis años después de su muerte, en 1450, en uno de los procesos de canonización más rápidos de la historia.
Patronazgo: Es venerado como el Patrono de los anunciantes, publicistas, comunicadores y personal de relaciones públicas, debido a su innovadora y masiva comunicación del mensaje evangélico. También es invocado en casos de ludopatía y problemas respiratorios.
La fiesta de San Bernardino de Siena, Presbítero (OFM), se celebra el 20 de mayo.
Para la Familia Franciscana (incluyendo la Orden Franciscana Seglar - OFS), su celebración tiene el rango de:
Memoria Obligatoria.