Santa María de Jesús Sacramentado (María Natividad Venegas de la Torre, 1868–1959) fue una religiosa mexicana, fundadora de la congregación de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús. Es venerada como la primera mujer nacida en México en ser canonizada por la Iglesia Católica.
Orígenes: Nació en Zapotlanejo, Jalisco, en 1868. Fue bautizada con el nombre de María Natividad. Creció en un ambiente de profunda fe, pero quedó huérfana a la edad de 19 años.
Vocación y Fundación: En 1905, ingresó en una incipiente asociación de mujeres dedicada al cuidado de los enfermos en el Hospital del Sagrado Corazón en Guadalajara. Esta asociación, fundada por el canónigo Atenógenes Silva, se convertiría en su congregación.
El Nombre y el Carisma: En 1930, con la aprobación de las Constituciones de su congregación, tomó el nombre de María de Jesús Sacramentado, reflejando su profunda devoción a la Eucaristía y al Sagrado Corazón de Jesús. El carisma de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús es el cuidado de los enfermos y los menesterosos, especialmente en los hospitales.
La vida de la Madre María de Jesús Sacramentado estuvo marcada por el desafío más grande de la Iglesia mexicana en el siglo XX: la persecución religiosa (Guerra Cristera).
Liderazgo en la Adversidad: Durante los años de la persecución (1926-1929), cuando la vida religiosa fue prohibida y los sacerdotes fueron perseguidos, la Madre Naty, como era conocida, mantuvo con firmeza la disciplina de su Instituto. Logró preservar la vida de la congregación y continuó su labor de caridad con los enfermos a pesar de las grandes dificultades y sacrificios.
Amor a la Iglesia: Manifestó un trato especial de obediencia, respeto y amor a los obispos y sacerdotes, viendo en ellos a la prolongación de Cristo.
La Madre María de Jesús Sacramentado murió en Guadalajara, a la edad de 90 años, el 30 de julio de 1959.
Primera Santa Mexicana: Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1992 y canonizada por el mismo Papa en 2000. Su canonización fue un momento de gran júbilo para la Iglesia en México, pues se convertía en la primera mujer nacida en el país en ser elevada a los altares.
Legado de Servicio: Su vida es un testimonio de cómo la caridad y la fortaleza en la fe pueden transformar la vida ordinaria en un camino de santidad heroica, especialmente al servicio de los enfermos y los pobres.
Propio de Liturgia: Común de Vírgenes o Común de Fundadoras.
Grado: Memoria. (Para el Calendario particular de México y la Congregación de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, su fiesta se celebra el 30 de julio).