Santa Francisca Javiera Cabrini (1850–1917), conocida cariñosamente como "Madre Cabrini", fue una religiosa italiana que se convirtió en la patrona de los emigrantes. A pesar de su frágil salud y su miedo al mar, viajó incansablemente a través de los océanos para servir a las comunidades de inmigrantes italianos en América, fundando más de 67 instituciones.
Orígenes y Vocación: Nació en Sant'Angelo Lodigiano, Italia, en 1850. Desde joven sintió un llamado misionero, inspirado por el gran jesuita San Francisco Javier. Después de algunos intentos de ingresar en comunidades existentes, en 1880 fundó su propia congregación: las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús (MSC).
El Giro a Occidente: Su sueño era evangelizar en China. Sin embargo, el Papa León XIII le dio un consejo que cambiaría su vida y el rumbo de su congregación: "No a Oriente, sino a Occidente. Anda a los Estados Unidos, a los miles de italianos que allí necesitan de ti."
En 1889, la Madre Cabrini partió hacia Nueva York, comenzando una incansable labor en favor de los inmigrantes que llegaban a América, a menudo pobres, explotados y sin recursos.
Servicio Global: A pesar de sufrir de bronquitis crónica y de tener fobia al agua, cruzó el Océano Atlántico 23 veces. Viajó a través de Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica.
Red de Caridad: Fundó una vasta red de escuelas, orfanatos, hospitales y dispensarios para atender las necesidades físicas, espirituales y educativas de la población inmigrante. Entre sus fundaciones más notables se encuentra el Hospital Columbus en Nueva York y numerosas escuelas.
Ciudadana Americana: En 1909, obtuvo la ciudadanía estadounidense, convirtiéndose en un símbolo de integración y servicio en su nuevo país. Es considerada la primera ciudadana estadounidense en ser canonizada por la Iglesia Católica.
La Madre Cabrini murió en el Hospital Columbus de Chicago el 22 de diciembre de 1917. Su influencia y su ejemplo de celo apostólico y caridad hacia los desfavorecidos fueron inmensos.
Canonización: Fue beatificada en 1938 y canonizada en 1946 por el Papa Pío XII.
Patrona: Es la Patrona de los Emigrantes debido a su trabajo incansable con las comunidades de inmigrantes de todo el mundo.
Propio de Liturgia: Común de Vírgenes o Común de Fundadoras.
Grado: Memoria libre. (Su fiesta se celebra el 22 de diciembre).