En la historia de la evangelización del continente americano, pocos nombres brillan con la intensidad y el celo de Fray Antonio Margil de Jesús, OFM. Conocido popularmente como el "Apóstol de América Septentrional" o el "Fraile de los Pies Alados" , este franciscano español dejó una huella imborrable, no solo por las almas que convirtió, sino por los miles de kilómetros que recorrió a pie.
Fray Antonio Margil de Jesús y Ros nació en Valencia, España, en 1657. Ingresó a la Orden Franciscana a los 18 años y fue ordenado sacerdote en 1682. Su destino, y el llamado de su vocación, lo llevaron a América en 1683 como misionero.
El fraile Margil hizo de la itinerancia y la pobreza radical su forma de vida:
Caminante Infatigable: Se ganó el apodo de "Fraile de los Pies Alados" porque recorrió a pie, descalzo, un territorio que hoy abarca desde Costa Rica hasta Texas (EE. UU.), pasando por Nicaragua, Guatemala y la mayor parte de la Nueva España (México). Se calcula que en sus 43 años de viajes misioneros, caminó decenas de miles de kilómetros.
Pobreza Extrema: Su testimonio de vida era su mejor predicación. Vivía en la más estricta pobreza, vistiendo un hábito raído y durmiendo en el suelo, siguiendo el ejemplo de San Francisco al pie de la letra (sine glossa).
La misión de Fray Margil no fue solo la conversión individual, sino la estructuración de la evangelización.
Él fue una figura clave en la fundación de los Colegios Apostólicos de Propaganda Fide (Propagación de la Fe), instituciones dedicadas a formar misioneros franciscanos para adentrarse en territorios aún no evangelizados. Los más importantes que ayudó a establecer fueron:
Colegio de la Santa Cruz de Querétaro (México).
Colegio de Guatemala.
Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe de Zacatecas (México).
Estos colegios se convirtieron en la columna vertebral de la expansión franciscana y de la cultura religiosa en la región durante el Virreinato.
La actividad misional de Margil fue asombrosa:
Guatemala y Nicaragua: Realizó extensas misiones, llegando a evangelizar a más de 40,000 indígenas en regiones como la de los lacandones.
Texas: Fue un pionero en la fundación de misiones en lo que hoy es el sur de Estados Unidos, estableciendo misiones en la zona de Texas para proteger la presencia española y evangelizar a las tribus nativas.
Signos y Prodigios: Ya en vida fue considerado un santo por el pueblo. Se le atribuyen numerosos prodigios y hechos extraordinarios durante sus largas y peligrosas travesías. En el Convento de la Santa Cruz de Querétaro, se conserva la leyenda del famoso Árbol que da espinas en forma de Cruz, que, según la tradición, nació del bastón que él clavó en el huerto.
Agotado por una vida entera de servicio, Fray Antonio Margil de Jesús murió en el Convento de San Francisco de la Ciudad de México el 6 de agosto de 1726.
Su fama de santidad fue inmediata. Su causa de canonización se introdujo poco después, y en 1836 el Papa Gregorio XVI declaró sus Virtudes Heroicas, otorgándole el título de Venerable.
Hoy, el "Fraile de los Pies Alados" sigue siendo un faro para los misioneros y un recordatorio poderoso de que la verdadera evangelización se logra con el testimonio de una vida radicalmente evangélica y franciscana.