ERECCIÓN DE UNA FRATERNIDAD NUEVA
1. El rito que aquí se describe se celebrará en un lugar apropiado.
2. Preside el que tenga facultad para erigir fraternidad.
Introducción:
3. Después del saludo inicial y una breve alocución del Presidente, se lee el artículo 22 de la Regla de la OFS, que dice:
La Fraternidad Local necesita ser canónicamente erigida, y se convierte así en la primera célula de toda la Orden y en signo visible de la Iglesia, que es una comunidad de amor. La Fraternidad deberá ser el lugar privilegiado para desarrollar el sentido eclesial y la vocación franciscana, y, además, para animar la vida apostólica de sus miembros.
4. El Presidente recitará la oración siguiente:
Oremos. Concédenos, Señor, a los reunidos aquí en tu nombre, que como verdaderos hermanos, experimentemos la presencia de tu Hijo Jesucristo en medio de nosotros, de manera que en San Francisco nuestra alegría sea plena.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Todos:
Amén.
Lectura bíblica
5. Luego, un lector hace una lectura bíblica, que podría ser:
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos. 12, 4-13
Hermanos: Así como nuestro cuerpo, en su unidad, posee muchos miembros y no desempeñan todos los miembros la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros.
Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la predicación, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con sencillez; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado.
Que su caridad no sea una farsa; aborrezcan lo malo y apéguense a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no sean descuidados; en el espíritu, manténganse ardientes. Sirvan constantemente al Señor. Que la esperanza los tenga alegres: estén firmes en la tribulación, sean asiduos en la oración. Contribuyan en las necesidades del Pueblo de Dios; practiquen la hospitalidad.
Palabra de Dios.
Todos:
Te alabamos, Señor.
Lectura y firma del documento de erección
6. Hecha la lectura, se lee y firma el documento de erección de la nueva fraternidad. Se da a conocer los nombres de los hermanos que la componen y de los responsables o Consejo de la Fraternidad.
7. Una vez realizado esto, en el momento oportuno, se lee un breve texto de la carta de San Francisco «A todos los fieles».
8. Esta es una ocasión para que pronuncie unas palabras oportunas aquel que erige la Fraternidad, o bien alguno que tenga cargo regional o nacional.
Oración comunitaria y conclusión
9. Puede hacerse una oración comunitaria, al estilo de las preces de los fieles, y se concluye con la oración siguiente:
Padre nuestro, Dios todopoderoso, fuente de amor y de unidad: concede, que esta nueva Fraternidad de la Orden Franciscana Seglar, unida y animada por el Espíritu Santo, esté pronta a escuchar tu palabra y a orar comunitariamente.
Que todos los hermanos encuentren en ella fuerza e inspiración para crear un mundo más fraterno y llevar a todos los hombres el anuncio de paz y alegría.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Todos:
Amén.
10. Al final, se entona un canto mariano, por ejemplo, la Salve.
Canto: Señora de los Ángeles
Canto: Tota Pulchra.
Canto: Santa María, ven.