San Conrado de Confalonieri (c. 1290–1351), también conocido como Conrado de Piacenza, es un santo laico italiano cuya vida es un dramático ejemplo de conversión, penitencia y dedicación eremítica, todo bajo el carisma franciscano.
El Incidente Determinante: Conrado Confalonieri nació en Piacenza, Italia, en el seno de una familia noble. En su juventud, era aficionado a la vida mundana y la caza. Durante una cacería imprudente, ordenó a sus sirvientes que prendieran fuego a una maleza para obligar a la presa a salir. El fuego se extendió de manera incontrolable, arrasando campos y casas en las afueras de la ciudad.
Confesión y Pobreza: Conrado logró escapar sin ser visto. Sin embargo, un pobre hombre inocente fue acusado del incendio y condenado a muerte. Al enterarse de que el inocente iba a ser ejecutado, Conrado se presentó ante el Señor de Milán, Galeazzo Visconti, y confesó su culpa. Para reparar el daño, se vio obligado a entregar todos sus bienes, quedando él y su esposa en la miseria.
El Cambio de Vida: Este incidente marcó una conversión radical. Con el consentimiento de su esposa, Eufrosina de Lodi (quien ingresó en un monasterio de Clarisas en Piacenza), Conrado abrazó una vida de absoluta penitencia.
Ingreso a la OFS: Conrado vistió el hábito de la Tercera Orden de San Francisco (OFS). Este compromiso le permitió vivir el ideal franciscano de penitencia, pobreza y caridad en el estado laico, aunque después se retiró a la soledad.
Vida Eremítica en Sicilia: Peregrinó por Malta y Roma, pero finalmente se estableció en Sicilia, cerca de Noto, donde vivió casi cuarenta años como eremita. Su vida era de extrema austeridad, marcada por el ayuno constante, las duras penitencias y la continua oración.
Caridad y Milagros: A pesar de su reclusión, no se olvidó de los demás. Bajaba regularmente a Noto para visitar a los enfermos del hospital, especialmente a los más necesitados, volviéndose famoso por el cuidado que les daba. Su fama de santidad le ganó el don de la profecía y se le atribuyen milagros de curación (particularmente de hernias) a su intercesión.
Muerte: San Conrado murió el 19 de febrero de 1351 en su eremitorio de Pizzoni, cerca de Noto, mientras estaba en oración.
Veneración: Fue sepultado en la iglesia de San Nicolás de Noto, donde es venerado como Patrono de la ciudad junto a San Nicolás de Bari. El Papa Urbano VIII aprobó su culto (canonización equipolente) el 12 de septiembre de 1625.
La fiesta de San Conrado de Confalonieri, Eremita y Terciario (OFS), se celebra el 19 de febrero.
En el Calendario Propio de la Familia Franciscana (que incluye a la Orden Franciscana Seglar - OFS y la Tercera Orden Regular - TOR), su celebración tiene el rango de:
Memoria Obligatoria.