Una de las dudas más comunes sobre la Orden Franciscana Seglar (OFS), también conocida como la Tercera Orden de San Francisco, es si un sacerdote puede unirse. La respuesta es un rotundo sí, pero con una distinción crucial: depende del tipo de sacerdote.
Mientras que los sacerdotes religiosos (como los Frailes Menores, que ya están ligados por votos públicos en su propia Orden) no pueden unirse a la OFS, los sacerdotes diocesanos son candidatos totalmente elegibles.
La razón principal de la compatibilidad se encuentra en la naturaleza de la vocación del sacerdote diocesano y la identidad misma de la OFS:
1. El Sacerdote Diocesano es un "Clérigo Secular"
El sacerdote diocesano promete obediencia a su obispo, pero no está ligado por los votos públicos y perpetuos de pobreza, castidad y obediencia que toman los miembros de los Institutos de Vida Consagrada.
Vive en el Siglo (Secular): Su ministerio se desarrolla inserto en las estructuras del mundo (parroquias, diócesis), sin la estructura comunitaria de vida común que define a los religiosos. Por lo tanto, su estado de vida es secular.
2. La OFS está Abierta a los Fieles "Seglares"
La Regla de la OFS establece que la Orden es para los fieles que viven su vocación cristiana "en su propia condición secular". Esto incluye dos grupos principales:
Los laicos (hombres y mujeres, solteros o casados).
Los clérigos seculares (diáconos, presbíteros y obispos).
La prohibición de ingreso en la OFS aplica específicamente a quienes ya tienen un compromiso perpetuo con una familia religiosa, ya que la vocación de la OFS es única y no se puede superponer a otra vida consagrada de por vida. El sacerdote diocesano, al ser un clérigo secular, no cae en esta exclusión.