Cuando hablamos de la TOR (Tercera Orden Regular), estamos hablando de aquellos hombres y mujeres que, inspirados por la Tercera Orden de San Francisco, sintieron el llamado de vivir el Evangelio en fraternidad, haciendo votos religiosos, y dedicándose al apostolado y la caridad.
No son laicos en el sentido estricto como la OFS (Orden Franciscana Seglar), ni monjas de clausura como las Clarisas; son religiosos de vida activa que siguen una Regla propia.
La Tercera Orden de San Francisco nació para los laicos (la OFS). Sin embargo, con el tiempo, algunos de estos laicos:
Se agruparon: Empezaron a vivir juntos en comunidades para dedicarse a obras de caridad (hospitales, escuelas).
Hicieron Votos: Para dar más firmeza a su compromiso, adoptaron la vida religiosa con los votos de obediencia, pobreza y castidad.
Adoptaron una Regla: Como vivían en comunidad bajo una regla, se les llamó Tercera Orden "Regular" (del latín regula, que significa regla).
Durante siglos, estos grupos usaron distintas reglas, hasta que la Iglesia les dio una Regla unificada que reafirmara su identidad franciscana y su vocación de servicio activo.
La Regla actual de la TOR (aprobada en 1982 por el Papa Juan Pablo II) enfatiza tres pilares:
Vida de Oración y Penitencia: Al igual que Francisco, ponen a Cristo en el centro de sus vidas, cultivando la oración, la sencillez y la alegría franciscana.
Votos y Vida Común: Viven la pobreza, la obediencia y la castidad en fraternidad, compartiendo todo en comunidad. Este es el sello de su consagración.
Apostolado Activo: Su carisma se expresa en el servicio concreto. Los hermanos y hermanas de la TOR se dedican a la educación, la atención a los enfermos, el trabajo social y las misiones, llevando el Evangelio con sus manos y su testimonio.
En resumen: La TOR es el rostro de la Familia Franciscana que, con votos religiosos y vida en comunidad, sale activamente a servir y reconstruir la Iglesia en la caridad y la justicia.
En esta sección de formacionseglar.com encontrarás:
Información sobre las distintas Congregaciones que forman parte de la TOR (hay muchas ramas de Hermanos y Hermanas).
Textos para meditar su vocación a la vida consagrada activa.
Demos gracias a Dios por la TOR, que nos muestra que el carisma franciscano se vive en el corazón del mundo con alegría y servicio. ¡Paz y Bien!