Capítulo I (Artículos 1 al 6) es en realidad nuestra "acta de nacimiento" como fraternidad nacional. Es lo que nos dice quiénes somos y hacia dónde vamos.
Aquí te explicamos de forma sencilla lo más importante de este primer capítulo.
El Estatuto dice que la Juventud Franciscana (Jufra) es la unión de jóvenes que se sienten llamados por el Espíritu Santo a vivir el Evangelio al estilo de San Francisco de Asís.
¿Qué significa esto en la práctica? Que no nos une solo la amistad o el gusto por la música, sino una vocación. Ser Jufra es elegir un camino de vida donde Jesús es el centro, usando las "gafas" de Francisco para ver el mundo.
Algo que nos hace especiales es nuestra relación con la OFS (Orden Franciscana Seglar). El Estatuto es claro: somos hermanos que caminan juntos. La OFS es nuestra "hermana mayor" y guía.
Ejemplo práctico: Imagina que tu fraternidad Jufra quiere hacer una misión. La OFS no está ahí para mandar, sino para acompañar, aconsejar y dar testimonio de cómo se vive el carisma franciscano cuando ya eres adulto. Ese "acompañamiento fraterno" es vital.
La Jufra se organiza en Fraternidades. No somos individuos aislados, somos comunidad. El Estatuto nos recuerda que la fraternidad es el lugar donde crecemos.
Recurso para tu fraternidad: En tu próxima reunión, haz esta pregunta: ¿Somos un club social o es una fraternidad donde me preocupo por el hermano que está triste? La fraternidad es donde compartimos la vida, no solo el tiempo.
El Estatuto marca que somos jóvenes entre los 12 y 30 años. Pero lo más importante no es la edad, sino la disposición del corazón. Pero es importante considerar esta nota que se da en el Estatuto:
Entiéndase que el hermano podrá pertenecer a la JUFRA hasta el día en que cumpla los 31 años de edad, salvo que haya sido electo en Capítulo para desempeñar algún oficio, en cuyo caso podrá permanecer hasta que finalice su periodo en el oficio.
Por lo que esta redacción abre la posibilidad a que alguien que teniendo casi 31 años puede iniciar el servicio en un oficio y alargar esta edad hasta casi los 34 años, cosa que es importante en futuras modificaciones al Estatuto pueda evaluarse si es algo deseable o no entendiendo que la JuFra es un camino vocacional, no solo una pertenencia prolongada.